Cambiará tu vida (al menos la forma en como reaccionas a situaciones)
¿Cuál es este principio? El 10% de la vida está relacionado con lo que te pasa, el
90% de la vida está relacionado por lo forma en como reaccionas.
¿Qué quiere decir esto? Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de
lo que nos sucede.
No podemos evitar que el carro se descomponga, que el avión llegue tarde, lo cual tirará por la borda todo nuestro plan. Un automovilista puede obstaculizarnos en el tráfico.
No tenemos control de este 10%. El otro 90% es diferente. Tú determinas el otro
90%.
¿Cómo?...Con tu reacción.
Tú no puedes controlar el semáforo en rojo, pero puedes controlar tu reacción. No dejes que la gente se aproveche de ti. Tú puedes controlar como reaccionas.
Usemos un ejemplo.
Estás desayunando con tu familia. Tu hija tira una taza de café y chispea tu
camisa de trabajo. Tú no tienes control sobre lo que acaba de pasar.
Lo siguiente que suceda será determinado por tu reacción.
Tu maldices.
Regañas severamente a tu hija por que te tiró la taza encima. Ella rompe a llorar.
Después de regañarla, te volteas a tu esposa y la criticas por colocar la taza
demasiado cerca de la orilla de la mesa. Y sigue una batalla verbal. Tú
vociferando subes arriba a cambiarte la camisa. Cuando bajas de regreso,
encuentras a tu hija demasiado ocupada llorando terminándose el desayuno y
estar lista para la escuela. Ella pierde el autobús.
Tu esposa debe irse inmediatamente para el trabajo. Tu te apresuras al carro y
llevas a tu hija a la escuela. Debido a que tú ya estas atrasado, manejas 40 millas por hora en una velocidad máxima de 30 millas por hora.
Después de 15 minutos de retraso y obtener una multa de tráfico por $60.00,
llegas a la escuela. Tu hija corre a la escuela sin decirte adios. Después de llegar
a la oficina 20 minutos tarde, te das cuenta que se te olvidó el maletín. Tu día
empezó terrible. Y parece que se pondrá cada vez peor. Ansias llegar a tu casa.
Cuando llega a tu casa, encuentras un pequeño distanciamiento en tu relación con tu esposa y tu hija.
¿Porqué? Debido a como reaccionaste en la mañana.
¿Porqué tuviste un mal día?
a) ¿el café lo causó?
b) ¿tu hija lo causó?
c) ¿el policia lo causó?
d) ¿tú lo causaste?
La respuesta es la “d”
Tú no tenias control sobre lo que pasó con el café. La forma en como reaccionaste esos 5 segundos fue lo que causó tu mal día.
Te presento lo que debió haber sucedido.
El café te chispea. Tú hija está a punto de llorar. Tú gentilmente le dices, “esta
bíen cariño, solo necesitas tener más cuidado la próxima vez. Después de agarrar una camisa nueva y tu maletin, regresas abajo y miras a través de la ventana y vez a tu hija tomando el autobús. Ella voltea y te dice adios con la mano.
¿Notas la diferencia?
Dos escenarios diferentes. Ambos empezaron igual. Ambos terminaron diferente.
¿Por qué?
Tú realmente no tienes control sobre el 10% de lo que sucede. El otro 90% se
determinó por tu reacción.
Aquí están algunas formas de aplicar el principio 90/10. Si alguien te dice algo
negativo acerca de ti. No lo tomes muy apecho. Deja que el ataque caiga como el agua sobre el aceite. No dejes que los comentarios negativos te afecten.
Reacciona apropiadamente y no arruinará tu día. Una reacción equivocada podria resultar en la pérdida de un amigo, ser despedido, te puedes estresar, etc.
¿Cómo reaccionar si alguien te interrumpe en el tráfico? ¿pierdes tu caracter?
¿golpeas sobre el volante? (a un amigo mio se le desprendió el volante)
¿maldices? ¿te sube la presión?
¿A quien le preocupa que llegues 10 segundos tarde al trabajo? ¿por qué dejar
que los carros te aruinen el viaje?
Recuerda el principio 90/10 y no te preocupes de eso.
Tú has dicho que perdiste el empleo.
¿Porque perder el sueño y ponerte enojado? No funcionara. Usa la enegía de
preocupación y el tiempo para encontrar otro trabajo.
El avión está atrasado. Va a arruinar la programación de tu día. Por que
manifestar frustración con el encargado de la aerolínea? Ella no tiene control de lo que está pasando.
Usa tu tiempo para estudiar, conocer a otros pasajeros, ¿por qué estresarse? Eso hará que las cosas se pongan peor.
Ahora ya conoces el principio 90/10. Aplícalo y quedarás maravillado con los
resultados. No perderás nada si lo intentas. El principio 90/10 es increíble. Muy pocos lo conocen y aplican este principio.
¿El resultado?
Millones de gente están sufriendo de un estrés que no vale la pena, sufrimientos, problemas y dolores de cabeza. Todos debemos entender y aplicar el principio 90/10.
¡Puede cambiar tu vida!
Disfruta...
Tomado del Autor: Stephen Covey
lunes, 9 de mayo de 2011
Descubre el principio 90/10
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Hagamoslo por Colombia
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13:08
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lunes, 28 de febrero de 2011
Discurso de Shakira en Harvard
Hola, acabo de ver por causalidades de la vida un vídeo de Shakira del año 2009 dando un discurso en la universidad de Oxford, y por la misma causalidad me encuentro con una premiación a Shakira del día de ayer hecha por la Universidad de Harvard, por respeto a sus palabras e inspiración, lo dejo tal cual.
“Presidente Faust, Decano Smith, Decano Fitzsimmons, Profesor Pfister Dr. Counter, mi querido Howard Buffet y, sobre todo, los estudiantes de la Universidad de Harvard.
Muchas gracias por el honor que me han rendido el día de hoy. Estoy encantada de estar aquí y muy agradecida por tan cálida bienvenida. He pasado un día agradable en Harvard y me siento extremadamente halagada.
Me gradué del colegio a los 15 años y, salvo por un curso de historia que tomé en UCLA en el verano de 2008, les prometo que no he vuelto a pisar una clase. Entonces…cuando hoy entré a las instalaciones tuve que llamar a mi madre y decirle: hola Mama adivina qué? Entré a Harvard! Por supuesto que ella sabía que sólo por un día!
Hoy en día, cuando me subo al escenario y por el bien y salud de la audiencia, estoy autorizada a cantar y bailar solamente!
Por eso tendrán que perdonarme por sacarle el mayor provecho a esta ocasión, abusando del podio y compartiendo algunos pensamientos con ustedes. No todos los días se me presenta la oportunidad de hablarle a un grupo de personas que pronto sembrará ideas relevantes en las cabezas y corazones de generaciones venideras.
Entonces no me culpen por compartirles algunos pensamientos que surgieron en mi cabeza en el avión cuando venia para aquí o cosas que he aprendido de gente que conocí durante mis viajes abogando por la educación universal en el mundo en vías de desarrollo.
Ahora, a ustedes no tengo que contarles acerca del poder de la educación.
Este es el lugar donde los más brillantes y los mejores han venido a estudiar, aprender y enseñar por más de 300 años.
Sus predecesores, los graduados de esta Universidad – y algunos pocos que no terminaron – le han dado forma a esta país y nuestro mundo para mejor.
Por eso, ustedes tienen – como yo también recibiendo este premio – grandes zapatos que llenar.
Pero ese es un desafío que tomarán con entusiasmo. Ustedes no están en Harvard por accidente o suerte. Es su inteligencia y trabajo arduo que los ha traído hasta aquí.
Y no hay un mejor lugar que les permita darle forma a su potencial humano que este gran lugar de aprendizaje.
No cualquiera puede estudiar en esta Universidad, por cierto.
Pero todos, adonde sea que vivamos, cualquiera sea nuestra formación, merecemos la chance de llevar al máximo nuestro potencial.
Ahora, como sabrán no soy ninguna Madre Teresa.
Y hay mucha gente valiosa que dedica su vida a cambiar la de los niños y niñas en todo el mundo.
Son ellos quienes deberían estar en este escenario hablándoles sobre educación. Pero no todos tienen la chance que yo tengo hoy.
Lo que soy es una pequeña mujer con una voz grande.
Una mujer que ha sido bendecida por una gran plataforma para brindar su voz a aquellos que no la tienen.
Como una niña del mundo en vías de desarrollo, es mi deber usar esta voz de todos los modos posibles para promover el mensaje del poder de la educación para cambiar vidas.
El escándalo es que muchos millones están condenados por siempre a una vida de pobreza y segregación incluso antes de convertirse en adultos.
He visto todo esto a mi alrededor cuando crecía en Colombia, y en Latinoamérica, que es la región más desigual del mundo. Aprendí que en Latinoamérica, que es el caso del mundo en vías de desarrollo, si naces pobre morís pobre.
Recuerdo vívidamente, cuando crecía en mi ciudad natal Barranquilla, ver a niños cerca de mi casa que eran inteligentes y astutos con enormes talentos, niñas que probablemente cantaban y bailaban mejor que yo que, sin embargo, vivían en la calle con nada. Sin esperanza, sin futuro.
Como niña que era, ver esto me puso triste pero, sobre todo, enojada. Más tarde, la vida me dio la chance de canalizar toda esa inconformidad cuando me di cuenta que habían soluciones para estas cuestiones (y gracias a Dios porque tanto enojo no puede vivir en un cuerpo tan pequeño). Entonces, entendí rápidamente que cuanto más hablamos de esas cosas que nos molestan y parecen imposibles de resolver, más podemos encontrar soluciones.
Ningún niño o niña debe morir pobre e insatisfecho sólo por haber nacido pobre.
Sé con certeza que, con un poco de esfuerzo y mucha convicción, el destino puede cambiarse.
Sabemos que implementar la educación universal es arduo, especialmente para crear voluntad política y reformar culturas. Pero es algo que puede hacerse.
Seamos atrevidos. Tenemos las ideas, la inteligencia, los recursos humanos, los gobiernos tienen el dinero y los jóvenes la influencia.
La pelota está en nuestra cancha.
Si todos queremos la erradicación de la pobreza, promover la educación universal para todos será el vehículo más rápido para llevarnos allí.
70 millones de niños viven hoy sin acceso a educación primaria y secundaria. Esto sólo puede ser sinónimo de hambre, resentimiento, violencia, discriminación, guerra.
La educación es el camino para garantizar que esto no suceda, y para asegurar la seguridad global y el desarrollo económico. Es la mejor estrategia para la paz. Después de todo, no es acaso eso lo que tanto los países ricos como los pobres quieren? Invertir en la educación es para todos un buen negocio. Entonces, por qué esperar?
Me gusta pensar en esos 70 millones de niños del mundo sin acceso a educación primaria y secundaria como 70 millones de mentes que pueden alcanzar su pleno potencial y llegar a ser los científicos e inventores del mañana, los maestros, artistas, ambientalistas del mañana, los doctores que puedan curar nuestras enfermedades, los hacedores de maravillas del mañana.
Me gustaría imaginar al mundo de aquí a unos años como una gran usina de ideas vitales y revolucionarias generadas por niños y niñas que hoy viven en vulnerables y remotos lugares del mundo.
Creo en la humanidad y su enorme potencial, y creo que estamos sólo en el umbral de lo que juntos podemos realizar. Lo mejor nos espera adelante.
Es precisamente durante tiempos de crisis económica como estos cuando tenemos que enfocarnos en cultivar mentes desarrolladas puesto que, históricamente, se ha comprobado que las mentes educadas formarán la base de las sociedades más prósperas.
Pero todos sabemos que esto no puede dejarse solamente en manos de los gobiernos; no tenemos tiempo para la burocracia mientras el infinito potencial humano se va desperdiciando y millones de niños están perdiendo la oportunidad de desarrollar sus talentos, en el ostracismo y excluidos de la sociedad.
Es por eso que el activismo del ciudadano es vital.
Ahora algunos de ustedes se preguntarán cómo llegue a tener tanto interés en el valor de la educación. Si bien soy sólo una estudiante de estos asuntos, me fascina la manera en que una pequeña inversión de esfuerzo puede garantizar resultados significantes después de un corto periodo de tiempo.
Por más de 14 años hemos estado trabajando de la mano con Maria Emma Mejía y Pies Descalzos en Colombia, la fundación que establecí en mi país cuando tenía 18 años, y desde entonces hemos estado construyendo escuelas en zonas de conflicto y pobreza, trabajando con familias desplazadas. Hemos construido seis escuelas de última generación que ofrecen apoyo a 30.000 familias y educación de alta calidad tanto como comidas nutritivas a nuestros 6.000 estudiantes, creando un modelo integral de educación en el cual la escuela se convierte en el eje y el corazón de la comunidad.
Lo más gratificante de trabajar en este proyecto es poder ver cómo con sólo dos dólares al día por cada niño, jóvenes que pudieron haber sido reclutados por la milicia o los grupos paramilitares ahora están en camino hacia la Universidad. Nos complace poder compartir que algunos de nuestros estudiantes han obtenido los resultados más altos en el país en las pruebas del estado este año. Y eso nos anima mucho. Hace varios años hubiéramos pensado que esto era imposible. Pero hoy en día ya vemos que si la inversión en la educación es completa, es cuestión de sólo unos años para que todos estos cambios se realicen.
Escuchamos todo el tiempo como la educación puede transformar una vida. Estoy aquí para decirles que yo he sido testigo de ello. No una o dos veces sino una y otra vez.
Ahora bien, por supuesto que trabajamos de la mano con los gobiernos, pero si he aprendido algo durante todos estos años, es el hecho de que una vez el sector privado se apropia de un proyecto escolar, el gobierno no se puede negar a participar.
Entonces a nosotros como ciudadanos nos toca empujar a nuestros líderes a que se involucren en asuntos como éste que muchas veces no son la prioridad en sus agendas políticas.
He descubierto también que si intentamos servir como inspiración para las generaciones venideras, a ellas les urgirá más la necesidad de impulsar cambios y serán cada vez más activas.
De hecho, hablando del activismo de la juventud, en mi último concierto en el Madison Square Garden me acuerdo de un grupo de jóvenes que conocí después del concierto. Me pasaron las cartas normales que yo asumí eran fan mail. Al abrirlas salió que eran donaciones para hacerse padrinos de niños en mi país.
He conocido a innumerables estudiantes como ellos que me han contado de pasar sus vacaciones como voluntarios en Haití o Colombia o El Salvador.
Es a través de estos esfuerzos voluntarios en países por todo el mundo que la juventud está haciendo la diferencia.
Cada día somos más los que entendemos que el mundo no es nada que un pequeño pueblo y si existe un niño con hambre en Bangladesh, o un niño o niña latino de padres inmigrantes que no puede asistir a la escuela aunque vive en los Estados Unidos, ese niño debería ser un motivo de preocupación y una responsabilidad de todos nosotros.
A lo largo de este camino, he podido además tener la oportunidad de encontrarme con expertos que me han enseñado datos asombrosos que han ampliado totalmente mi visión acerca del impacto de la educación. Por ejemplo, un sólo año de educación en la escuela primaria se convierte en un aumento del 10 al 20 por ciento del sueldo en la vida adulta. Y cada dólar que se invierte en los programas del Desarrollo Infantil Temprano brindará otros 17 dólares al Estado.
Nosotros no podemos perdernos esta oportunidad de invertir. La educación universal es el combustible que impulsará el motor del cambio, y necesitamos empezar ahora.
A todo esto, yo prometo usar mi gran voz para hacer el ruido más alto que pueda: ¡y créanme que puedo hacer ruido cuando hace falta!
Sin embargo, al fin y al cabo, ustedes son los que van a tener el poder de hacer que la educación universal se convierta en una realidad y darle formar a nuestro mundo como ustedes lo crean mejor. Cuando salgan de aquí, serán los que determinen las políticas públicas, los líderes empresarios, los educadores y sus influencias serán clave en el proceso de determinar el orden del mundo.
Ya estamos viendo como su generación está liderando la presión para lograr la democracia en el Medio Oriente…
Necesitamos ver el mismo coraje y compromiso en asegurar que cada niño pueda beneficiarse del poder transformador de la educación.
Ustedes son los arquitectos del cambio y dejarán su huella en el mundo tal como lo hicieron sus predecesores.
Me han dicho que los estudiantes de Harvard no buscan trabajo sino que crean el trabajo.
Entonces me pregunto si ustedes nos pueden ayudar a crear también una sociedad más justa?
Yo diría que “Sí” a través de sus acciones futuras.
Promoviendo la educación para todos y ofreciendo a cada niño la oportunidad de maximizar su potencial, ustedes darán un gran paso -como nos señala The Harvard Foundation- hacia “el mejoramiento de la calidad de nuestra vida común”.
Muchas gracias por recibirme y escuchar mi vehemencia. Les doy las gracias por este honor.
Y acuérdense que la pelota está en su cancha!”
“Presidente Faust, Decano Smith, Decano Fitzsimmons, Profesor Pfister Dr. Counter, mi querido Howard Buffet y, sobre todo, los estudiantes de la Universidad de Harvard.
Muchas gracias por el honor que me han rendido el día de hoy. Estoy encantada de estar aquí y muy agradecida por tan cálida bienvenida. He pasado un día agradable en Harvard y me siento extremadamente halagada.
Me gradué del colegio a los 15 años y, salvo por un curso de historia que tomé en UCLA en el verano de 2008, les prometo que no he vuelto a pisar una clase. Entonces…cuando hoy entré a las instalaciones tuve que llamar a mi madre y decirle: hola Mama adivina qué? Entré a Harvard! Por supuesto que ella sabía que sólo por un día!
Hoy en día, cuando me subo al escenario y por el bien y salud de la audiencia, estoy autorizada a cantar y bailar solamente!
Por eso tendrán que perdonarme por sacarle el mayor provecho a esta ocasión, abusando del podio y compartiendo algunos pensamientos con ustedes. No todos los días se me presenta la oportunidad de hablarle a un grupo de personas que pronto sembrará ideas relevantes en las cabezas y corazones de generaciones venideras.
Entonces no me culpen por compartirles algunos pensamientos que surgieron en mi cabeza en el avión cuando venia para aquí o cosas que he aprendido de gente que conocí durante mis viajes abogando por la educación universal en el mundo en vías de desarrollo.
Ahora, a ustedes no tengo que contarles acerca del poder de la educación.
Este es el lugar donde los más brillantes y los mejores han venido a estudiar, aprender y enseñar por más de 300 años.
Sus predecesores, los graduados de esta Universidad – y algunos pocos que no terminaron – le han dado forma a esta país y nuestro mundo para mejor.
Por eso, ustedes tienen – como yo también recibiendo este premio – grandes zapatos que llenar.
Pero ese es un desafío que tomarán con entusiasmo. Ustedes no están en Harvard por accidente o suerte. Es su inteligencia y trabajo arduo que los ha traído hasta aquí.
Y no hay un mejor lugar que les permita darle forma a su potencial humano que este gran lugar de aprendizaje.
No cualquiera puede estudiar en esta Universidad, por cierto.
Pero todos, adonde sea que vivamos, cualquiera sea nuestra formación, merecemos la chance de llevar al máximo nuestro potencial.
Ahora, como sabrán no soy ninguna Madre Teresa.
Y hay mucha gente valiosa que dedica su vida a cambiar la de los niños y niñas en todo el mundo.
Son ellos quienes deberían estar en este escenario hablándoles sobre educación. Pero no todos tienen la chance que yo tengo hoy.
Lo que soy es una pequeña mujer con una voz grande.
Una mujer que ha sido bendecida por una gran plataforma para brindar su voz a aquellos que no la tienen.
Como una niña del mundo en vías de desarrollo, es mi deber usar esta voz de todos los modos posibles para promover el mensaje del poder de la educación para cambiar vidas.
El escándalo es que muchos millones están condenados por siempre a una vida de pobreza y segregación incluso antes de convertirse en adultos.
He visto todo esto a mi alrededor cuando crecía en Colombia, y en Latinoamérica, que es la región más desigual del mundo. Aprendí que en Latinoamérica, que es el caso del mundo en vías de desarrollo, si naces pobre morís pobre.
Recuerdo vívidamente, cuando crecía en mi ciudad natal Barranquilla, ver a niños cerca de mi casa que eran inteligentes y astutos con enormes talentos, niñas que probablemente cantaban y bailaban mejor que yo que, sin embargo, vivían en la calle con nada. Sin esperanza, sin futuro.
Como niña que era, ver esto me puso triste pero, sobre todo, enojada. Más tarde, la vida me dio la chance de canalizar toda esa inconformidad cuando me di cuenta que habían soluciones para estas cuestiones (y gracias a Dios porque tanto enojo no puede vivir en un cuerpo tan pequeño). Entonces, entendí rápidamente que cuanto más hablamos de esas cosas que nos molestan y parecen imposibles de resolver, más podemos encontrar soluciones.
Ningún niño o niña debe morir pobre e insatisfecho sólo por haber nacido pobre.
Sé con certeza que, con un poco de esfuerzo y mucha convicción, el destino puede cambiarse.
Sabemos que implementar la educación universal es arduo, especialmente para crear voluntad política y reformar culturas. Pero es algo que puede hacerse.
Seamos atrevidos. Tenemos las ideas, la inteligencia, los recursos humanos, los gobiernos tienen el dinero y los jóvenes la influencia.
La pelota está en nuestra cancha.
Si todos queremos la erradicación de la pobreza, promover la educación universal para todos será el vehículo más rápido para llevarnos allí.
70 millones de niños viven hoy sin acceso a educación primaria y secundaria. Esto sólo puede ser sinónimo de hambre, resentimiento, violencia, discriminación, guerra.
La educación es el camino para garantizar que esto no suceda, y para asegurar la seguridad global y el desarrollo económico. Es la mejor estrategia para la paz. Después de todo, no es acaso eso lo que tanto los países ricos como los pobres quieren? Invertir en la educación es para todos un buen negocio. Entonces, por qué esperar?
Me gusta pensar en esos 70 millones de niños del mundo sin acceso a educación primaria y secundaria como 70 millones de mentes que pueden alcanzar su pleno potencial y llegar a ser los científicos e inventores del mañana, los maestros, artistas, ambientalistas del mañana, los doctores que puedan curar nuestras enfermedades, los hacedores de maravillas del mañana.
Me gustaría imaginar al mundo de aquí a unos años como una gran usina de ideas vitales y revolucionarias generadas por niños y niñas que hoy viven en vulnerables y remotos lugares del mundo.
Creo en la humanidad y su enorme potencial, y creo que estamos sólo en el umbral de lo que juntos podemos realizar. Lo mejor nos espera adelante.
Es precisamente durante tiempos de crisis económica como estos cuando tenemos que enfocarnos en cultivar mentes desarrolladas puesto que, históricamente, se ha comprobado que las mentes educadas formarán la base de las sociedades más prósperas.
Pero todos sabemos que esto no puede dejarse solamente en manos de los gobiernos; no tenemos tiempo para la burocracia mientras el infinito potencial humano se va desperdiciando y millones de niños están perdiendo la oportunidad de desarrollar sus talentos, en el ostracismo y excluidos de la sociedad.
Es por eso que el activismo del ciudadano es vital.
Ahora algunos de ustedes se preguntarán cómo llegue a tener tanto interés en el valor de la educación. Si bien soy sólo una estudiante de estos asuntos, me fascina la manera en que una pequeña inversión de esfuerzo puede garantizar resultados significantes después de un corto periodo de tiempo.
Por más de 14 años hemos estado trabajando de la mano con Maria Emma Mejía y Pies Descalzos en Colombia, la fundación que establecí en mi país cuando tenía 18 años, y desde entonces hemos estado construyendo escuelas en zonas de conflicto y pobreza, trabajando con familias desplazadas. Hemos construido seis escuelas de última generación que ofrecen apoyo a 30.000 familias y educación de alta calidad tanto como comidas nutritivas a nuestros 6.000 estudiantes, creando un modelo integral de educación en el cual la escuela se convierte en el eje y el corazón de la comunidad.
Lo más gratificante de trabajar en este proyecto es poder ver cómo con sólo dos dólares al día por cada niño, jóvenes que pudieron haber sido reclutados por la milicia o los grupos paramilitares ahora están en camino hacia la Universidad. Nos complace poder compartir que algunos de nuestros estudiantes han obtenido los resultados más altos en el país en las pruebas del estado este año. Y eso nos anima mucho. Hace varios años hubiéramos pensado que esto era imposible. Pero hoy en día ya vemos que si la inversión en la educación es completa, es cuestión de sólo unos años para que todos estos cambios se realicen.
Escuchamos todo el tiempo como la educación puede transformar una vida. Estoy aquí para decirles que yo he sido testigo de ello. No una o dos veces sino una y otra vez.
Ahora bien, por supuesto que trabajamos de la mano con los gobiernos, pero si he aprendido algo durante todos estos años, es el hecho de que una vez el sector privado se apropia de un proyecto escolar, el gobierno no se puede negar a participar.
Entonces a nosotros como ciudadanos nos toca empujar a nuestros líderes a que se involucren en asuntos como éste que muchas veces no son la prioridad en sus agendas políticas.
He descubierto también que si intentamos servir como inspiración para las generaciones venideras, a ellas les urgirá más la necesidad de impulsar cambios y serán cada vez más activas.
De hecho, hablando del activismo de la juventud, en mi último concierto en el Madison Square Garden me acuerdo de un grupo de jóvenes que conocí después del concierto. Me pasaron las cartas normales que yo asumí eran fan mail. Al abrirlas salió que eran donaciones para hacerse padrinos de niños en mi país.
He conocido a innumerables estudiantes como ellos que me han contado de pasar sus vacaciones como voluntarios en Haití o Colombia o El Salvador.
Es a través de estos esfuerzos voluntarios en países por todo el mundo que la juventud está haciendo la diferencia.
Cada día somos más los que entendemos que el mundo no es nada que un pequeño pueblo y si existe un niño con hambre en Bangladesh, o un niño o niña latino de padres inmigrantes que no puede asistir a la escuela aunque vive en los Estados Unidos, ese niño debería ser un motivo de preocupación y una responsabilidad de todos nosotros.
A lo largo de este camino, he podido además tener la oportunidad de encontrarme con expertos que me han enseñado datos asombrosos que han ampliado totalmente mi visión acerca del impacto de la educación. Por ejemplo, un sólo año de educación en la escuela primaria se convierte en un aumento del 10 al 20 por ciento del sueldo en la vida adulta. Y cada dólar que se invierte en los programas del Desarrollo Infantil Temprano brindará otros 17 dólares al Estado.
Nosotros no podemos perdernos esta oportunidad de invertir. La educación universal es el combustible que impulsará el motor del cambio, y necesitamos empezar ahora.
A todo esto, yo prometo usar mi gran voz para hacer el ruido más alto que pueda: ¡y créanme que puedo hacer ruido cuando hace falta!
Sin embargo, al fin y al cabo, ustedes son los que van a tener el poder de hacer que la educación universal se convierta en una realidad y darle formar a nuestro mundo como ustedes lo crean mejor. Cuando salgan de aquí, serán los que determinen las políticas públicas, los líderes empresarios, los educadores y sus influencias serán clave en el proceso de determinar el orden del mundo.
Ya estamos viendo como su generación está liderando la presión para lograr la democracia en el Medio Oriente…
Necesitamos ver el mismo coraje y compromiso en asegurar que cada niño pueda beneficiarse del poder transformador de la educación.
Ustedes son los arquitectos del cambio y dejarán su huella en el mundo tal como lo hicieron sus predecesores.
Me han dicho que los estudiantes de Harvard no buscan trabajo sino que crean el trabajo.
Entonces me pregunto si ustedes nos pueden ayudar a crear también una sociedad más justa?
Yo diría que “Sí” a través de sus acciones futuras.
Promoviendo la educación para todos y ofreciendo a cada niño la oportunidad de maximizar su potencial, ustedes darán un gran paso -como nos señala The Harvard Foundation- hacia “el mejoramiento de la calidad de nuestra vida común”.
Muchas gracias por recibirme y escuchar mi vehemencia. Les doy las gracias por este honor.
Y acuérdense que la pelota está en su cancha!”
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Shakira desde Oxford Union
Shakira hablando en Oxford acerca futuro de las sociedades a partir de una cultura de paz a través de la educación.
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viernes, 4 de febrero de 2011
60 CONSEJOS PARA UNA VIDA INCREÍBLE
...muchas personas viven el mismo año 80 veces. Para evitar llegar al final y sentirse inundado de arrepentimiento por una vida "medio vivida", lea (y luego aplique) los siguientes consejos:
1. Haga ejercicio a diario.
2. Tome en serio la gratitud.
3. Vea su trabajo como un arte.
4. Espere lo mejor y prepárese para lo peor.
5. Lleve un diario.
6. Lea "La autobiografía de Benjamin Franklin" .
7. Planee un horario semanal.
8. Conozca las 5 prioridades más importantes de su vida.
9. Diga no a las distracciones.
10. Beba mucha agua.
11. Mejore su trabajo todos los días.
12. Consiga un mentor.
13. Contrate a un entrenador.
14. Levántese a las 5 am cada día.
15. Coma menos alimentos.
16. Busque más héroes.
17. Sea un héroe para alguien.
18. Sonría a extraños.
19. Sea la persona más ética que usted conozca.
20. No se conforme con nada menos que la excelencia.
21. Disfrute de los placeres más simples de la vida.
22. Ahorre el 10% de sus ingresos cada mes.
23. Pase tiempo en galerías de arte.
24. Pasee por el bosque.
25. Escriba cartas de agradecimiento a quienes lo han ayudado.
26. Perdone a los que le han hecho daño.
27. Recuerde que el liderazgo es sobre influencia e impacto, no títulos y reconocimientos.
28. Cree momentos inolvidables con sus seres queridos.
29. Tenga 5 grandes amigos.
30. Sea increíblemente amable.
31. Desconecte el televisor.
32. Venda su televisor.
33. Lea todos los días.
34. Evite las noticias.
35. Conténtese con lo que tiene.
36. Persiga sus sueños.
37. Sea auténtico.
38. Sea apasionado.
39. Pida perdón cuando sabe que debería.
40. No pierda un momento para celebrar otro.
41. Tenga una visión para su vida.
42. Conozca sus fortalezas.
43. Enfóque en el bien, no en el mal.
44. Sea paciente.
45. No se rinda.
46. Limpie su desorden.
47. Use palabras impecables.
48. Viaje más.
49. Lea "As You Think" .
50. Honre a sus padres.
51. Propinas a los taxistas, están bien.
52. Sea un gran compañero de equipo.
53. No dé energía a las críticas.
54. Pasee un tiempo en las montañas.
55. Conozca sus 5 primeros valores.
56. Pase de estar ocupado a lograr resultados.
57. Innove y repita.
58. Hable menos. Escuche más.
59. Sea la mejor persona que usted conoce.
60. Haga que su vida importe.
Por Robin Sharma
1. Haga ejercicio a diario.
2. Tome en serio la gratitud.
3. Vea su trabajo como un arte.
4. Espere lo mejor y prepárese para lo peor.
5. Lleve un diario.
6. Lea "La autobiografía de Benjamin Franklin" .
7. Planee un horario semanal.
8. Conozca las 5 prioridades más importantes de su vida.
9. Diga no a las distracciones.
10. Beba mucha agua.
11. Mejore su trabajo todos los días.
12. Consiga un mentor.
13. Contrate a un entrenador.
14. Levántese a las 5 am cada día.
15. Coma menos alimentos.
16. Busque más héroes.
17. Sea un héroe para alguien.
18. Sonría a extraños.
19. Sea la persona más ética que usted conozca.
20. No se conforme con nada menos que la excelencia.
21. Disfrute de los placeres más simples de la vida.
22. Ahorre el 10% de sus ingresos cada mes.
23. Pase tiempo en galerías de arte.
24. Pasee por el bosque.
25. Escriba cartas de agradecimiento a quienes lo han ayudado.
26. Perdone a los que le han hecho daño.
27. Recuerde que el liderazgo es sobre influencia e impacto, no títulos y reconocimientos.
28. Cree momentos inolvidables con sus seres queridos.
29. Tenga 5 grandes amigos.
30. Sea increíblemente amable.
31. Desconecte el televisor.
32. Venda su televisor.
33. Lea todos los días.
34. Evite las noticias.
35. Conténtese con lo que tiene.
36. Persiga sus sueños.
37. Sea auténtico.
38. Sea apasionado.
39. Pida perdón cuando sabe que debería.
40. No pierda un momento para celebrar otro.
41. Tenga una visión para su vida.
42. Conozca sus fortalezas.
43. Enfóque en el bien, no en el mal.
44. Sea paciente.
45. No se rinda.
46. Limpie su desorden.
47. Use palabras impecables.
48. Viaje más.
49. Lea "As You Think" .
50. Honre a sus padres.
51. Propinas a los taxistas, están bien.
52. Sea un gran compañero de equipo.
53. No dé energía a las críticas.
54. Pasee un tiempo en las montañas.
55. Conozca sus 5 primeros valores.
56. Pase de estar ocupado a lograr resultados.
57. Innove y repita.
58. Hable menos. Escuche más.
59. Sea la mejor persona que usted conoce.
60. Haga que su vida importe.
Por Robin Sharma
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miércoles, 2 de febrero de 2011
Una Visión de Colombia - perspectiva de Japón
Hola felicidades y muchos éxitos en este año 2011; después de una pausa retomamos compartiendo este vídeo de la perspectiva de riqueza de nuestro país Colombia de un joven empresario colombiano de padres japoneses. Saludos comenta que te parece. Gracias
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